La semana pasada realizamos una sesión de fotografía de un apartamento vacacional en Gavà. Salimos de Bercelona, una ciudad llena de vida y ajetreada y en tan solo 40 minutos llegamos a este lugar de paz.
Nos hemos encontrado con un piso amplio, luminoso, acogedor y en primera linea de mar en el que se respiraba tranquilidad en plena naturaleza. Pensé que era un lugar perfecto para unas vacaciones de relax dónde la buena comida, el sueño y los paseos por la playa acompañan al descanso.
Las paredes de madera en color crema hacían juego con el resto de colores de la estancia. El contraste entre tonos se creaba con las mesas oscuras de madera maciza y la paleta de colores pasaba de los marrones oscuros a los claros, contrastando con el azul del mar y el cielo.
El baño, no apto para vergonzosos, tenía una pared entera de cristal que daba al dormitorio principal y permitía disfrutar de la vista. Imagínate una ducha tipo lluvia mientras ves el mar, el cielo y el jardín.
Me pareció una muy buena opción para pasar unas vacaciones bonitas, ya sea en verano o incluso durante el resto del año, viendo el buen tiempo que hacía en Gavà a mitades de Noviembre.
En el caso de querer puntualmente rodearse de más vida y gente, siempre queda la posibilidad de hacer una escapada a Sitges o Barcelona.
Todo el apartamento estaba rodeado de un inmenso jardín tapizado de césped en el que se ubicaba una zona de juegos, unos bancos y una piscina.